La visita geriátrica veterinaria


Sin duda las mejoras en las atenciones médico veterinarias, pautas alimenticias, y cuidados higiénicos; han incrementado las expectativas de vida media de nuestras mascotas.
Esta evidencia, requiere un seguimiento para que la longevidad no se vea mermada por la incapacidad o déficit de calidad de vida, que todo envejecimiento comporta.

Los servicios veterinarios actuales tienen en mucha consideración el manejo de las patologías crónicas, de modo conveniente para preservar esa calidad de vida que haga grata la convivencia con la mascota.
Sin duda es muy penoso para el propietario de una mascota, constatar que el envejecimiento comporta; dolor, incapacidad, cuando no déficits en su interacción social.

Debemos asumir que como en los humanos, el envejecimiento conlleva un deterioro de las funciones vitales. El aumento de las expectativas de vida, comporta que los propietarios de estas mascotas soliciten a los servicios médico-veterinarios, un desarrollo mejor de la medicina geriátrica, que cuide adecuadamente a las mascotas más longevas.
Los aspectos que condicionan la longevidad de una mascota, deben de ser controlados, no al final de su vida sino a la mitad de su existencia, estimada según sus condiciones de raza, actividad, alimentación, programa sanitario, y antecedentes médicos, tratamientos, enfermedades así como cambios físicos en general.

En consulta el veterinario clínico, desarrollará un interrogatorio (anamnesis), para conocer en toda su extensión posible aspectos que orienten el siguiente paso que son los exámenes clínicos. El examen clínico, será desde lo más básico en lo que es la toma de contacto con el paciente, su respuesta a la interacción con la manipulación en consulta, así como la toma de sus constantes vitales: pulso, respiraciones, temperatura, color de las mucosas, aspecto de su capa, reflejos, tono muscular y otros.
En función de la anamnesis, y del examen clínico, se establecerá el siguiente paso en la atención médica, este no es otro que el proponer una serie de pruebas complementarias para conseguir más información sobre el estado clínico del paciente. Las pruebas, o tal vez exámenes complementarios, permiten valorar objetivamente aspectos que no es conveniente dejar al “ojo clínico”, para evitar errores o confusiones médicas. Es así como pruebas de funcionalidad para perros y gatos, con problemas osteoarticulares, revisiones cardio-respiratorias, exámenes oftalmológicos, test de conducta, chequeos sanguíneos, exámenes radiológicos, ecografías, Tacs, Escaners, y otros aportan datos concluyentes para establecer cual es problema antes incluso de que haya sintomatología clínica.
La recopilación de tal valiosa información, nos permite establecer un protocolo de tratamientos profilácticos o preventivos, cuyo objetivo es controlar en lo posible la evolución de patologías ocultas. Si tenemos éxito evitaremos la eclosión de “tal o cual patología”, o retrasaremos su aparición.
Hasta aquí el planteamiento, totalmente preventivo de patologías del envejecimiento; pero ¿Y cuando el paciente ya sufre una patología por su edad? . En tal caso nos centraremos en sus aspectos clínicos más relevantes, y procuraremos a la luz de las pruebas médicas, una terapia que debe cumplir la premisa de controlar dicho proceso patológico, a corto y largo plazo
Actualmente se complementan terapias médicas convencionales, con otras alternativas como: fisioterápica, homeopatía, acupuntura, etc.
El manejo nutricional en determinadas patologías crónicas, ha abierto unas expectativas muy alentadoras, que contribuyen a controlar la evolución del proceso solamente con el suministro de una dieta predeterminada al efecto.

Las medicaciones crónicas en pacientes con patologías: endocrinas, cardíacas, renales, hepáticas, osteo-articulares, de comportamiento, oftalmológicas, dermatológicas, y otras patologías médicas, son el complemento al manejo nutricional especifico. Incluso pacientes oncológicos, se controlan cuando los dos aspectos citados anteriormente: Nutrición y medicación, se complementan.
Sin duda la visita geriátrica contribuirá ha establecer el mejor protocolo, para preservar la calidad de vida de toda mascota; El éxito frente a muchas patologías radica en su pronta detección.
El propietario debe solicitar visitas de control y seguimiento para su mascota.

Clínica Veterinaria Sagrada Famillia

 


 

La medicina preventiva ayuda sin duda a solucionar problemas antes de que aparezcan o atajarlos en los primeros estadios.
En general a partir de los 7 años se debería empezar a pensar en realizar periódicamente un chequeo geriátrico al animal. Analítica completa de sangre, placa de tórax electrocardiograma, y dependiendo de la raza, incidir en los puntos de conflicto.
Las razas pequeñas en general son mucho mas longevas que las razas medianas y grandes.
Las pequeñas tiene mas incidencia en los problemas cardiorrespiratorios, las razas grandes en procesos artrósicos, las hembras presentan problemas oncológicos en mamas y en matriz y ovarios principalmente, o alteraciones en el celo, seudoembarazos, píometras, etc, los machos problemas de próstata, inflamatorios y / o oncológicos.
1 de cada 2 perros o gatos tendrá una formación de tipo oncológica a lo largo de su vida la exploración y control son muy importantes.

 

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Geriatría Gerontología (Pdf -346 Kb)