El dolor


El dolor afortunadamente, se tiene en cuenta en nuestros animales domésticos, tal es así, que ya existen asociaciones que se dedican a su estudio, conocimiento y formas de combatirlo. Cualquier acto quirúrgico desarrolla mecanismos de inflamación y dolor, cualquier traumatismo, o cualquier ingerencia externa sobre el animal, desarrolla dichos mecanismos, combatirlo y atenuarlo, favorecerá la recuperación y respuesta adecuada en la resolución del problema traumatológico del animal.
En este apartado, intentaremos proporcionar toda la información posible sobre el estudio, consecuencias y tratamientos relacionados con el dolor.


el dolor y su tratamiento en los animales

“Los animales más primitivos poseen la misma capacidad de sentir dolor que los seres humanos pero, en su caso, la crueldad del tormento es mucho mayor porque no poseen una mente que les explique su sufrimiento ni la esperanza de saber cuándo deberán soportar el último dolor extremo”.
Thomas Chalmers (1780-1847)

Aunque parezca mentira, todavía, una buena parte de la sociedad considera que los animales no sienten dolor o, al menos, no de la misma manera que el hombre. El dolor puede ser definido como “una experiencia sensorial y/o emocional desagradable, asociada con daño tisular real o potencial”. De esta definición surge una pregunta interesante, ¿podemos nosotros saber si los animales sufren dolor como “una experiencia desagradable”?. Sin duda alguna, la dificultad más importante que se nos presenta se deriva del hecho de que los animales no pueden verbalizar esta experiencia. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que tanto los procesos fisiológicos como muchos patrones de respuesta implicados en el dolor presentan grandes similitudes entre el hombre y los animales, y, por tanto, se puede asumir que los animales sufren una experiencia dolorosa bastante similar a la de las personas. Aceptar que los animales sienten dolor nos permite avanzar hacia puntos tan importantes como definir, evaluar y aprender cómo prevenirlo y aliviarlo.

Tratar el dolor de forma adecuada es sumamente importante puesto que éste puede tener una gran variedad de efectos negativos para el animal. De hecho, actualmente, se está haciendo mucho hincapié en la necesidad de tratar el dolor incluso antes de que éste empiece (por ejemplo, ante una cirugía programada), ya que un dolor no tratado puede desembocar en un fenómeno denominado “hipersensibilidad” el cual puede hacer que estímulos no dolorosos, como una presión suave en la piel, puedan llegar a ser percibidos como dolorosos. Este tipo de dolor tiene difícil curación. Existen varios tipos de terapias para tratar el dolor (fármacos, fisioterapia, etc.) y, en muchas ocasiones, éstas deben ser combinadas para tratar el dolor desde todos los frentes.

Actualmente, en veterinaria, disponemos de un amplio abanico de fármacos analgésicos para tratar el dolor (analgésicos). Los principales fármacos analgésicos son los opioides y los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). Los primeros, cuyo ejemplo típico sería la morfina, son analgésicos muy potentes, pero presentan el inconveniente de que administrados a largo plazo pueden producir numerosos efectos secundarios. Los AINEs son fármacos que, además de poseer un efecto antiinflamatorio potente, presentan una eficacia analgésica muy adecuada. Existen varias clases de AINEs. La mayoría de ellos, presentan el inconveniente de que, muchas veces, aparecen efectos secundarios, sobre todo de tipo digestivo, principalmente cuando se utilizan durante mucho tiempo. No obstante, en los últimos años, se ha desarrollado una nueva clase de AINEs muy seguros que reducen significativamente estos efectos, los COXIB. Concretamente, en España, disponemos de uno de estos fármacos, Previcox® (Firocoxib; Merial Laboratorios), el cual ha supuesto una innovación en cuanto a eficacia y seguridad para el tratamiento del dolor, inflamación y fiebre en medicina canina.

Es importante recordar que, ante la mínima sospecha de dolor, deberemos llevar rápidamente nuestra mascota al veterinario quien le pondrá un tratamiento adecuado. El dolor puede mermar su calidad de vida y nosotros, como sus propietarios y cuidadores, tenemos la responsabilidad de garantizar un estado de bienestar óptimo en nuestro querido animal.

Marta León Artozqui
Doctora en Veterinaria
Técnico-Animales de Compañía Merial Laboratorios

 

Osteoartritis Canina (Pdf - 0,98 Mg.)



dolor

Cuando nos planteamos hablar del dolor ahora, es difícil olvidar el cambio favorable que ha sufrido el concepto de dolor en pequeños animales, en nuestra clínica. Grupos de trabajo, publicaciones especificas y monográficas sobre el dolor, simposiums y especialistas en el tratamiento de los síndromes y patologías que cursan con el dolor.

La evolución de la anestesia  ha hecho que se conozcan mas fármacos y la forma de administrarlos.

No queda tan lejos afirmaciones como, que los gatos no sentían dolor después de una intervención, o que si un animal operado de trauma, si tenia dolor mejor porque así no se movía, y un sinfín de afirmaciones que inducían a un concepto totalmente erróneo y en contraposición total, a los que ya en la década de los ochenta abogábamos por proteger a los animales del dolor iatrogénico, traumático y/o crónico.

La utilización de Aines, morfinicos, fentanilos, remifentanilos, bupremorfinas, naloxonas, etc. Las sinergias de uno o mas fármacos para disminuir riesgos y potenciar resultados.
La utilización de analgésicos prequirurgicamente durante la intervención y de forma habitual durante el postoperatorio.
El conocimiento del dolor en las diferentes intervenciones quirúrgicas y dependiendo incluso de las técnicas empleadas.
Las hemilaminectomias, siempre funcionan mejor analgesicamente que las laminectomias, la utilización o no de fresas mecánicas aumenta o disminuye el dolor postoperatorio, la clasificación, apareciendo las mastectomias como una de las intervenciones mas dolorosas, y que tan habituales son en la clínica.
Todo esta publicado, desarrollado y clasificado, y de una forma fácil puede estar en la biblioteca de cualquier profesional.

Si nos referimos a las técnicas anestésicas se ha evolucionado de dormir un animal para poder operar a anestesiar un animal con las máximas garantías, de seguridad de analgesia y sedación necesarias, anestesias trunculares epidurales la aplicación de anestesias locales parciales, y la utilización de monitorizaciones muy completas que nos dan información exacta e inmediata, para valorar la situación del animal en quirófano.
Técnicamente podemos asegurar que estamos a un nivel muy parejo al que se utiliza en humana, los fármacos los protocolos y la sistematización de las  anestesias ayudan a conseguir un trabajo muy bueno y una analgesia buena dependiendo de la capacidad intensidad y agudeza del dolor infringido.

Me gustaría abordar otro tipo de dolor, me refiero al dolor que no es susceptible de tratamiento farmacológico, me gustaría hablar del DOLOR REFERIDO.
Entendemos como dolor referido aquel que puede sentir el propietario del animal, e incluso puede manifestar el animal por un proceso conductual.

Es imprescindible que el propietario del animal, sepa que su animal no tiene dolor que no esta padeciendo ningún tipo de dolor concreto o difuso. Es necesario que este convencido que lo que se esta haciendo es lo correcto, y que de alguna manera colabore con nosotros en todo aquello que se ha de llevar a cabo, terapia recuperatoria, paseos, movimiento, etc.

Es muy difícil convencer a un propietario, lo que mas miedo le da a un propietario es que su mascota tenga dolor, es una sensación que el no puede controlar, le hace perder el dominio en la relación, no sabe como se ha de comportar, no sabe si lo debe tocar, si ha de sacarlo a pasear si ha de darle comida etc. La situación se convierte en angustia y ansiedad y las posibilidades de conducir de una forma racional el proceso es muy complicado.

Hay animales que somatizan de una forma especial el estado de animo de su propietario, y la ansiedad del propietario, se convierte en ansiedad y desasosiego en el animal, pueden aparecer jadeos, miedos, perdida de movilidad, rechazo a la comida, etc.

Hemos de conseguir una buena analgesia en el animal para conseguir que el dolor referido del propietario, e incluso el dolor referido por inducción en el animal se transformen en un freno para la evolución del proceso. Afortunadamente contamos con terapias no agresivas para mitigar situaciones álgidas y situaciones producidas por estrés y ansiedad.

La terapia Laser, las corrientes, la onda corta, la hidroterapia, la acupuntura y los masajes terapéuticos, un animal sometido a una terapia relajante y analgésica reacciona siempre favorablemente, desapareciendo las actitudes de resquemor miedo posiciones álgidas y comportamientos agresivos.

Cuando nos enfrentamos a procesos crónicos, procesos artrosicos degenerativos, problemas abdominales graves, cólicos pancreatitis, cólicos nefríticos recurrentes, espondilosis, procesos oncológicos dolorosos o incapacitantes, etc.
Será necesario conseguir una colaboración del propietario y del entorno familiar del animal,  si el entorno y/o el propietario están sufriendo constantemente por el dolor crónico del animal, poco van a ayudar ya que la tendencia será a inmovilizar al animal, restringir el ejercicio, y a consentir cualquier conducta por parte del enfermo.
Delante de estos casos complejos, la ayuda de un especialista en conducta puede ser definitivo, alguien con un lenguaje sencillo sepa objetivizar el problema y convencer al propietario de la necesidad de ayudar a su animal, a pesar de su dolor crónico, que ya se esta tratando por una terapia adecuada.

La mayor longevidad de nuestros animales, la precisión en el diagnostico, y la posibilidad de solucionar médicamente o quirúrgicamente muchos problemas que hasta ahora no podíamos, hace que el DOLOR este mas presente, ya que un tanto por ciento alto de procesos patológicos y mas en animales de edad avanzada suelen cursar con dolor mas o menos intenso.
El animal, mas el gato que el perro, lo primero que hacen por instinto de conservación, es no demostrar este dolor restringen su movilidad y actividad, produciéndose un cambio de conducta en ocasiones bastante inmediato que desconcierta generalmente al propietario. El tratamiento del dolor en este tipo de problemas ha de ser inmediato y contundente, no podemos andar con medias soluciones, para que el animal recupere su conducta es necesario que el dolor desaparezca hay que ser expeditivo, una vez diagnosticado el problema y en camino de solución o mantenimiento, podremos monitorizar al animal, para utilizar las terapias concretas y complementarias para controlar el Dolor.

Todo el equipo de un centro veterinario ha de estar totalmente concienciado para proponer soluciones al DOLOR, ha de ser sensible al dolor del animal, y a las sensaciones siempre negativas que el dolor producen en el propietario del animal y/o en su entorno.
El DOLOR MATA. El dolor puede llegar a destruir las capacidades de supervivencia del animal, ya que puede paralizar por inactividad sus mínimos vitales muy frecuente en los gatos, abandono total, o puede conducir a la decisión de Eutanasiar al animal por parte del propietario, ya que se siente incapaz de controlar la relación con su mascota, y preferirá el dolor de perderlo a verlo sufrir.
También hemos de saber valorar, cuando un proceso que cursa con dolor es irreversible, y que el devenir de este animal es a sufrir con mayor intensidad este proceso álgido. Dolor incontrolable, sin respuesta analgésica y enfermedad sin recuperación, debemos tener la valentía y la honestidad profesional de ayudar al propietario a dormir a su animal, intentando por todos los medios que no quede en el el menor resquicio de culpabilidad por tal decisión.

Podemos sedar al animal con la intención terapéutica de un no retorno, y ayudar así  al propietario a tomar su tiempo para despedirse de su mascota.
No existe nada peor que ver como un ser querido se va con dolor y sufrimiento, la eutanasia inmediata o la eutanasia retardada han de estar presentes siempre en la actuación del buen clínico del buen profesional y de la persona que ante todo hemos de ser y manifestar  en cualquier actuación.

Se que esta ultima parte de mi escrito, no es políticamente correcto, pero lo que si creo es que es real y actual. En el siglo XXI ningún ser vivo merece sufrir, tenemos en nuestras manos o deberíamos tener los medios necesarios para evitarlo, en ocasiones la aplicación de estas terapias es compleja, lo que si entendemos es que hay que actuar de esta forma.

El DOLOR, existe y existirá per se dolor intrínseco a la dolencia o patología y por lo que nosotros hagamos para remediar dolencias, pero hemos de combatirlo, minimizarlo y luchar siempre por eliminarlo totalmente. Hay que actuar y pensar de una forma multidisciplinar para combatirlo, y no despreciar por prepotencia, o por ignorancia ninguna terapia ni tratamiento para combatir el DOLOR.


Alexandre Tarragó Riverola.
Clínica Veterinaria Sagrada Familia.
CEV (Centro de Especialidades Veterinarias)
Fundación García Cugat

 



información facilitada por Merial.

Dolor y Osteoartritis Canina
Firocoxib, revisión bibliográfica

 



Tratamiento del dolor.
Revista del IVOT número 10 escrita por el Dr. Alexandre Tarragó